Guía de comunicación
Dar la noticia de la muerte
- Interlocutor
- Padres
- Dominio
- Últimos días
- Momento
- En el momento de la muerte
Que la información sea inequívoca, que la familia no se quede sola y que tengan la oportunidad de despedirse en las condiciones que ellos elijan.
Cuándo usarla
Cuando hay que comunicar que el niño ha muerto, sobre todo si ocurre de forma inesperada o si la familia no estaba presente. Es una conversación de muy pocas frases y todas ellas importan.
Pasos
- No darla nunca por teléfono si se puede evitar. Si la familia no está, se les pide que vengan sin dar la noticia y sin mentir: Ha empeorado, es importante que vengan ahora, vengan acompañados y sin prisa al volante.
- Recibirlos alguien que sepa lo que ha pasado, no dejarlos esperando en un pasillo mientras se busca a quien pueda informarles.
- Llevarlos a un espacio privado y sentarse con ellos.
- Dar un aviso brevísimo y después la frase clara. Usar la palabra murió o falleció, nunca lo perdimos, se nos fue o ya no está.
- Callarse. Lo que sigue es tiempo suyo. No explicar el proceso clínico salvo que lo pregunten.
- Estar presente sin llenar el silencio. No hace falta decir nada; hace falta no irse.
- Explicar de forma sencilla qué pasó, cuando lo pregunten, y decir explícitamente si sufrió o no, porque es lo que van a preguntar antes o después.
- Ofrecer verlo, sin límite estricto de tiempo, y acompañarlos si quieren.
Frases útiles
- Tengo que darles una noticia muy dura.
- Su hijo ha muerto.
- Lo siento muchísimo.
- No sufrió. Estuvo tranquilo hasta el final.
- Estuvimos con él en todo momento, no estuvo solo.
- Pueden estar con él todo el tiempo que necesiten. No hay ninguna prisa.
- Si quieren, pueden lavarlo y vestirlo ustedes. Hay familias que lo hacen y les ayuda.
- Voy a estar aquí fuera. Cuando quieran algo, me llaman.
Frases que evitar
- Lo hemos perdido.
- Ya descansa.
- Está en un lugar mejor.
- Al menos ya no sufre.
- Hicimos todo lo que pudimos.
- Tienen que ser fuertes.
- El tiempo lo cura todo.
- Son jóvenes, pueden tener otro hijo.
Si preguntan
- Sufrió
- Es la pregunta que llega siempre y la respuesta que más va a pesar en su duelo durante años. Se responde con concreción y sin frases hechas, describiendo lo que se hizo: No. Estaba con la medicación para el dolor puesta, estuvo tranquilo, la respiración se fue haciendo más suave hasta que se paró. No se despertó ni se quejó en ningún momento.
- Por qué no estábamos aquí
- Aliviar la culpa de forma explícita, porque esta es una de las que más daño hace y más dura: Es muy frecuente que ocurra justo cuando el familiar sale un momento. Muchos profesionales creemos que a veces esperan a quedarse solos. Ustedes han estado con él todos estos días, y eso es lo que cuenta.
- Podríamos haber hecho algo más
- Responder con claridad y sin dejar hueco a la duda: No. Ustedes hicieron todo lo que se podía hacer, y más. Yo lo he visto. Estar aquí y quererlo así fue exactamente lo que él necesitaba.
Por edad
- Hermanos
- Se les dice la verdad con palabras claras y sin eufemismos, a ser posible por parte de sus padres y con un profesional cerca. Se les ofrece verlo, explicándoles antes lo que van a ver: Que estará frío, que no se moverá, que parecerá dormido pero no lo está. Nunca obligar y nunca impedir.
Errores frecuentes
- Dar la noticia por teléfono cuando se podía evitar
- Mentir para que vengan, diciendo que está estable
- Usar eufemismos que dejen dudas sobre lo que ha pasado
- Llenar el silencio con explicaciones clínicas
- Marcar tiempos para estar con el cuerpo
- Irse de la habitación por no saber qué decir
- No preguntar por los hermanos
Perla clínica
En ese momento no hace falta decir nada correcto. Hace falta estar. La presencia silenciosa de alguien que conocía a su hijo vale más que cualquier frase, y las familias lo recuerdan durante años.
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