Guía de comunicación
Hablar con la escuela y con los compañeros
- Interlocutor
- Escuela
- Dominio
- Familia y entorno
- Momento
- Durante la enfermedad y tras la muerte
Que la escuela pueda seguir siendo un lugar normal para el niño y para sus hermanos, y que no reaccione con silencio, con lástima o con exclusión por no saber qué hacer.
Cuándo usarla
Cuando el niño se ausenta de forma prolongada, cuando vuelve con cambios visibles, y cuando muere. La escuela es la vida social del niño y de sus hermanos, y suele quedar completamente fuera del circuito de información.
Pasos
- Pedir permiso a la familia y acordar con ellos exactamente qué información se comparte y qué no. La escuela recibe lo que la familia autoriza, ni más ni menos.
- Identificar un interlocutor único en el centro, habitualmente el tutor o el orientador, para que la información no circule de forma difusa.
- Explicar lo práctico y concreto: Qué puede y qué no puede hacer, qué señales de alarma vigilar, qué hacer si tiene una crisis, a quién llamar.
- Ayudar a preparar la vuelta cuando hay cambios visibles, como la caída del pelo o el uso de silla de ruedas, hablándolo antes con el niño y decidiendo con él qué quiere que se cuente.
- Ofrecer una sesión con los compañeros de clase si el niño lo acepta, con lenguaje adaptado y respondiendo a sus preguntas, que suelen ser directas y muy sanas.
- Insistir en mantener el vínculo cuando el niño ya no puede acudir: Vídeos, mensajes, dibujos, visitas si es posible. El aislamiento social es una de las pérdidas que más pesan.
- No olvidar a los hermanos: Sus profesores deben saber lo que está pasando en casa para interpretar bien un cambio de conducta o una caída del rendimiento.
- Tras la muerte, acompañar al centro para que puedan hablarlo con la clase en lugar de vaciar el pupitre en silencio.
Frases útiles
- Con permiso de la familia, me gustaría contarles lo que está pasando y lo que necesitan saber.
- Lo más importante es que siga siendo un alumno más en todo lo que pueda.
- Ha decidido él qué quiere que se cuente y qué no.
- Si no pueden venir a clase, mantener el contacto por vídeo o por mensajes vale muchísimo.
- Su hermano también está en este centro y necesita que lo tengan en cuenta.
- No hace falta tratarlo de forma especial. Hace falta no dejar de contar con él.
- Cuando muera, hablarlo con la clase ayuda mucho más que no decir nada.
- Pueden llamarme siempre que tengan una duda.
Frases que evitar
- No hace falta que se lo cuenten a los demás niños.
- Es mejor que no vengan a verlo.
- Mejor no hablar del tema en clase.
- Ya se les olvidará.
- No preocupen a los otros padres.
- Es un tema privado de la familia, así que mejor no tocarlo.
Si preguntan
- Qué le decimos a los otros niños
- La verdad adaptada a su edad, con acuerdo previo de la familia: Su compañero tiene una enfermedad muy seria. No se contagia. Los médicos le están cuidando. Y sobre todo, dejar espacio para sus preguntas, que suelen ser muy concretas y muy sanas, y responderlas sin evasivas.
- Y si los niños preguntan si se va a morir
- No mentir. Se responde con honestidad y sin dramatismo: Está muy enfermo y puede que sí. Los médicos están haciendo todo para que no le duela nada. Y a continuación se les dice qué pueden hacer ellos, porque los niños necesitan una acción concreta: Escribirle, mandarle dibujos, guardarle su sitio.
- Qué hacemos con su pupitre y sus cosas
- No hacerlo desaparecer de un día para otro, que es la reacción habitual y la que peor sienta a los compañeros. Hablarlo con la clase, hacer algo juntos para despedirse y decidir con ellos qué se conserva. Y comprobar antes con la familia si quieren recuperar sus cosas.
Por edad
- Educación infantil
- Explicaciones muy concretas y breves, con desmentido explícito del contagio y de la culpa. Los niños de esta edad preguntan lo mismo muchas veces y hay que responder igual cada vez.
- Primaria
- Preguntas biológicas directas que conviene responder con veracidad. Funcionan muy bien las actividades concretas: Cartas, vídeos, un mural.
- Secundaria
- Los compañeros suelen querer visitar y no saben cómo. Ayudarles a preparar la visita y avisarles de lo que van a ver evita que dejen de ir por miedo a hacerlo mal.
Errores frecuentes
- Compartir información sin permiso explícito de la familia
- Dejar a la escuela sin ninguna información y esperar que reaccione bien
- No preparar la vuelta cuando hay cambios físicos visibles
- No decidir con el propio niño qué se cuenta de él
- Olvidar avisar a los profesores de los hermanos
- Tras la muerte, hacer desaparecer sus cosas sin hablarlo con la clase
Perla clínica
Para un niño con enfermedad avanzada, seguir siendo alumno es seguir siendo niño. La escuela es lo último que debería perderse y suele ser lo primero que se abandona, muchas veces sin que nadie lo haya decidido de forma consciente.
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