Escala de valoración

Escala Braden Q

Dominio
Piel
Edad de uso
21 días a 8 años, con extensión a niños mayores
Rango
7 a 28

Adaptación pediátrica de la escala de Braden para valorar el riesgo de úlceras por presión. Puntúa siete factores y permite identificar de antemano al niño que va a necesitar medidas preventivas intensivas, lo que importa mucho en el niño encamado de larga evolución.

Ítems que valora

Interpretación por tramos

23 a 28
Riesgo bajo. Medidas básicas: Inspección diaria de la piel e hidratación.
17 a 22
Riesgo moderado. Cambios posturales programados y superficie de redistribución de presión.
16 o menos
Riesgo alto. Plan preventivo intensivo: Cambios posturales frecuentes, superficie especial, apósitos protectores en prominencias y valoración nutricional.

Cómo usarla

Se puntúa al ingreso o al inicio del seguimiento domiciliario y se repite periódicamente o ante cualquier cambio de situación. En el niño con enfermedad avanzada, la puntuación empeora de forma previsible al perder movilidad, así que sirve para anticipar las medidas antes de que aparezca la lesión.

Limitaciones

En la fase de últimos días la prevención estricta puede entrar en conflicto con el confort: Movilizar cada 2 h a un niño que tiene dolor con cada movimiento no siempre es lo correcto. En ese momento el objetivo pasa de prevenir la úlcera a evitar el dolor, y hay que decirlo explícitamente al equipo y a la familia para que no se viva como una negligencia.

úlceras por presión prevención encamado riesgo

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