Ficha de síntoma
Ansiedad y miedo
- Dominio
- Emocional
- Nivel
- Intermedio
- Edades
- Cualquier edad
El miedo del niño enfermo casi nunca es a la muerte en abstracto: Es al dolor, a los procedimientos, a quedarse solo y a lo que será de sus padres. Identificar cuál de esos miedos es el que tiene delante permite responder a algo concreto en lugar de tranquilizar en el vacío.
Por qué ocurre
Se combinan la amenaza real de la enfermedad, la pérdida de control sobre el propio cuerpo y la rutina, la experiencia acumulada de procedimientos dolorosos y la percepción muy aguda del estado emocional de los padres. En el niño pequeño, la ansiedad de la madre se transmite casi por completo.
Causas
- Miedo al dolor y a los procedimientos, que es el más frecuente con diferencia
- Miedo a la separación y a quedarse solo
- Miedo a lo desconocido y a lo que no se le ha explicado
- Preocupación por sus padres y por sus hermanos
- Ansiedad anticipatoria aprendida tras procedimientos mal manejados
- Disnea, que genera pánico de forma casi inmediata
- Fármacos: Corticoides, broncodilatadores, retirada de benzodiacepinas
- Delirium, que puede presentarse como agitación ansiosa
Qué evaluar
- Preguntar directamente qué es lo que más le preocupa, en lugar de suponerlo
- Ofrecer un espacio a solas al niño mayor y al adolescente, porque delante de sus padres callará
- Observar el juego y el dibujo en el niño pequeño, que expresan lo que no dice
- Distinguir ansiedad de delirium y de disnea, que se tratan de forma distinta
- Valorar el estado emocional de los padres, que es a la vez causa y consecuencia
- Preguntar si hay miedo a dormirse, que es frecuente y casi nunca se verbaliza
Manejo no farmacológico
- Información honesta y adaptada: La mayor parte del miedo viene de lo que no se ha explicado
- Prometer solo lo que se puede cumplir, y cumplirlo siempre: Que no va a doler y que no va a estar solo
- Devolver control en lo que se pueda: Elegir el brazo, decidir el orden, decir cuándo empezar
- Presencia constante de una figura de referencia y rutinas estables
- Juego, dibujo y narración como vía de expresión en el niño pequeño
- Técnicas de respiración y relajación adaptadas a la edad
- Preparar cada procedimiento con antelación y no improvisar
- Atender la ansiedad de los padres, porque el niño la percibe entera
Manejo farmacológico
- Lorazepam
- 0.02 a 0.05 mg/kg sublingual u oral, máximo 2 mg. Ansiedad puntual y ansiedad anticipatoria, administrado con tiempo suficiente.
- Midazolam
- 0.5 mg/kg VO 30 minutos antes, máximo 20 mg; o 0.2 a 0.3 mg/kg bucal o nasal en crisis. Ansiólisis para procedimientos y crisis de pánico.
- Inhibidor de la recaptación de serotonina
- Según pauta pediátrica. Ansiedad mantenida con expectativa de vida suficiente para notar el efecto, que tarda semanas.
- Morfina
- Dosis de disnea por peso. Cuando la ansiedad es secundaria a disnea: Se trata la disnea, no la ansiedad.
Cuándo escalar
Si hay ideación autolítica en un adolescente, o ansiedad incapacitante que no responde, derivar a salud mental. Si la ansiedad aparece de forma aguda con desorientación y fluctuación, sospechar delirium.
Qué decir a la familia
Casi siempre el miedo es a algo concreto y no a la muerte: Al dolor, a estar solo o a lo que va a pasar con ustedes. Si conseguimos que nos diga qué es, podemos responderle de verdad en lugar de decirle que no se preocupe.
Qué evitar
- Tranquilizar en falso con frases como no pasa nada o no te preocupes
- Prometer que no habrá dolor en un procedimiento que va a doler
- Mentir sobre lo que va a ocurrir, que destruye la confianza de forma irreversible
- Sedar sin haber explorado el contenido del miedo
- No ofrecer nunca al adolescente un espacio a solas
- Confundir con ansiedad una disnea o un delirium
Perla clínica
Cuando un niño pregunta con miedo, la mejor primera respuesta no es una respuesta sino una pregunta: Qué has pensado tú sobre eso. Casi siempre lo que teme es algo concreto y abordable, y muy distinto de lo que el adulto había supuesto.
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