Ficha de síntoma
Crisis de disnea terminal
- Dominio
- Urgencias
- Nivel
- Avanzado
- Edades
- Cualquier edad
Es la aparición brusca de disnea intensa con sensación de ahogo y pánico. Es una de las situaciones más angustiosas que puede vivir una familia y requiere una respuesta inmediata, ordenada y practicada de antemano.
Por qué ocurre
Sobre una reserva respiratoria ya mínima, cualquier factor añadido descompensa: Un tapón mucoso, una infección, un derrame, un broncoespasmo o simplemente el esfuerzo de un cambio postural. Al componente físico se suma el pánico, que aumenta la frecuencia respiratoria y empeora la sensación en un círculo que hay que romper.
Causas
- Progresión de la enfermedad pulmonar o de la debilidad muscular
- Tapón mucoso u obstrucción de la vía aérea
- Infección respiratoria
- Derrame pleural o pericárdico
- Insuficiencia cardiaca aguda
- Tromboembolismo
- Neumotórax
- Pánico, que puede ser desencadenante y siempre es agravante
Qué evaluar
- Valorar en segundos: Trabajo respiratorio, capacidad de hablar, nivel de conciencia y grado de angustia
- No guiarse por la saturación, que no mide la disnea ni el sufrimiento
- Buscar una causa reversible solo si el estado del niño y los objetivos acordados lo justifican
- Revisar el plan acordado con la familia antes de plantear traslados o pruebas
Manejo no farmacológico
- Aire en la cara de inmediato, con ventilador de mano o ventana abierta
- Incorporar al niño y aflojar la ropa
- Reducir el número de personas en la habitación y bajar el tono de voz
- Alguien conocido a su lado marcando el ritmo respiratorio con la voz
- Mantener la calma de forma visible: La ansiedad del adulto empeora de forma medible la disnea del niño
- Compañía continua: No dejarlo solo en ningún momento
Manejo farmacológico
- Morfina
- Dosis de rescate, SC o IV. Sin opioide previo: 0.05 mg/kg SC. Repetible cada 20 a 30 minutos hasta el alivio. Primera línea inmediata. Es el fármaco que rompe la crisis.
- Midazolam
- 0.05 a 0.1 mg/kg SC, o 0.2 a 0.3 mg/kg bucal o nasal. Componente de pánico, siempre asociado al opioide y nunca en su lugar.
- Butilhioscina
- 0.3 a 0.5 mg/kg SC. Si hay secreciones que contribuyen.
- Oxígeno
- Según tolerancia. Solo si el niño está hipoxémico y solo si mejora su sensación. Si no la mejora, se retira porque la mascarilla agobia.
- Sedación paliativa
- Midazolam en infusión continua tras inducción. Disnea refractaria con sufrimiento intolerable, decidida con el equipo y con la familia.
Cuándo escalar
Si la crisis no cede tras dos o tres rescates bien administrados, avisar al equipo de referencia y valorar sedación paliativa. La disnea refractaria en la fase final es una de las indicaciones más claras y menos discutidas de sedación.
Qué decir a la familia
Póngale el aire en la cara, incorpórelo y déle la dosis de rescate que tiene preparada. Yo me quedo al teléfono con usted. Esa medicina no le va a parar la respiración: Le va a quitar la sensación de ahogo.
Qué evitar
- No administrar morfina por miedo a la depresión respiratoria, que es el error que más sufrimiento produce
- Tratar la crisis solo con una benzodiacepina
- Llenar la habitación de gente y de aparatos
- Poner oxígeno de forma automática y mantenerlo aunque no alivie
- Trasladar al hospital contra el plan acordado por no tener medicación en casa
- Dejar al niño solo en algún momento de la crisis
Perla clínica
El orden importa y hay que enseñarlo así a la familia: Primero el aire en la cara, que actúa en segundos y no tiene ningún riesgo, y a la vez la dosis de rescate. Empezar por buscar el pulsioxímetro es perder el tiempo que más cuenta.
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