Tema de estudio
La comunicación y las variantes de la lengua
- Área
- Comunicación
Antes de estudiar cómo funciona la lengua conviene entender para qué sirve y por qué no es igual para todos ni en toda situación.
Seis elementos y seis funciones
En todo acto de comunicación hay un emisor que dice, un receptor que recibe, un mensaje, un código compartido, un canal por el que viaja y un referente del que se habla.
Según cuál de esos elementos pese más, el lenguaje cumple una función distinta. Si el peso está en el emisor, la función es expresiva. Si está en el receptor, apelativa. Si está en el referente, referencial. Si está en el mensaje mismo, poética. Si está en el canal, fática. Y si está en el código, metalingüística.
Casi siempre aparecen varias a la vez, así que lo que se pide es señalar la dominante. La pregunta que lo resuelve es hacia dónde apunta el texto: Hacia quien habla, hacia quien escucha, hacia el mundo o hacia sí mismo.
La lengua cambia según el lugar
El español de México, el de Argentina y el de España son igualmente correctos. Cada uno tiene su propia norma culta, y ninguna es superior a las demás.
Las diferencias más visibles son de vocabulario (camión en México, autobús en España) y de pronombres (ustedes en América, vosotros en gran parte de España, vos en Argentina y en varios países más).
Este atlas usa la variante mexicana como referencia, pero muestra también las formas de vosotros, porque aparecen en los textos literarios que se leen en clase.
La lengua cambia según la situación
El registro es la variedad que se elige según la situación, y va del más formal al más coloquial. Nadie habla igual en una entrevista de trabajo que con sus amigos, y eso no es un defecto sino una competencia.
El error no está en usar un registro coloquial sino en usarlo donde no toca. Escribir un trabajo académico como si fuera un mensaje de texto es un problema de adecuación.
Conviene distinguir el coloquialismo del vulgarismo. El coloquialismo es adecuado en su contexto. El vulgarismo es un error de lengua, como decir haiga o dijistes, y no es adecuado en ninguno.
Puntos clave
- Cada elemento de la comunicación tiene asociada una función del lenguaje.
- Casi siempre hay varias funciones a la vez, y lo que se pide es la dominante.
- Ninguna variante geográfica es mejor que otra: Cada país tiene su norma culta.
- Lo que se juzga no es la variante sino la adecuación a la situación.
- Coloquialismo y vulgarismo no son lo mismo.