Ley de Laborit (del mínimo esfuerzo)
Henri Laborit · 1976
«Ante varias tareas, hacemos primero las fáciles y placenteras, aplazando las importantes y costosas.»
Qué significa
El cerebro busca recompensa inmediata y huye del malestar: por eso la bandeja de entrada gana a la tarea profunda y ordenar el escritorio gana al informe. El remedio clásico invierte el orden: lo más difícil a primera hora («tráguese ese sapo»), cuando la energía está intacta y antes de que el día ofrezca excusas. Programarse contra la propia naturaleza es la esencia de la productividad.
En la vida real
Llevas tres horas «trabajando»: has respondido 40 correos triviales y el informe decisivo sigue en blanco. Tu cerebro cobró 40 recompensas pequeñas y esquivó un malestar grande: Laborit al mando.
🕹️ Ábrela en el atlas interactivo (con simulador)