Ficha del catálogo

Carcinoma de la vesícula biliar

Sistema
Digestivo
Modalidad
TC
Región
Vesícula biliar y lecho hepático
Dificultad
Avanzado

Es el tumor maligno más frecuente de la vía biliar y casi siempre corresponde a un adenocarcinoma. Se asocia a la litiasis de larga evolución, a la inflamación crónica y a determinadas anomalías de la unión de los conductos biliar y pancreático. Su pronóstico es malo porque suele diagnosticarse en fase avanzada, cuando ya ha invadido el hígado adyacente o la vía biliar, y con frecuencia se descubre de forma incidental en el estudio de una pieza de colecistectomía.

Técnica

La tomografía con medio de contraste intravenoso en varias fases es el estudio inicial y define la extensión al hígado, a la vía biliar y a los ganglios. La resonancia con colangiografía aporta más detalle sobre la afectación de los conductos y de las estructuras del hilio. La ecografía suele ser la exploración que detecta la lesión, aunque no permite estadificarla.

Qué observar

Hallazgos

La forma más común de presentación es una masa que ocupa el lecho vesicular y borra los límites entre la vesícula y el hígado, con realce heterogéneo y bordes infiltrantes, a menudo con cálculos englobados en su interior. Otra forma es el engrosamiento parietal focal, irregular y asimétrico, que se distingue del engrosamiento inflamatorio por su falta de estratificación y por el realce marcado y sostenido. La tercera es la lesión polipoidea intraluminal, cuya sospecha aumenta con el tamaño, la base ancha y el crecimiento en el seguimiento. La invasión del hígado se produce por contigüidad hacia los segmentos vecinos y la de la vía biliar puede causar ictericia obstructiva. La diseminación ganglionar es temprana y suele seguir las cadenas del hilio hepático y del retroperitoneo.

Perlas

Un engrosamiento parietal focal y asimétrico de la vesícula en un paciente sin cuadro agudo debe estudiarse a fondo, ya que la colecistitis crónica y el carcinoma comparten aspecto y solo el patrón de realce y la infiltración del hígado los separan. En el informe conviene precisar la relación con el conducto biliar y con los vasos del hilio, porque de ello depende la posibilidad de resección. Las lesiones polipoideas grandes y de base ancha merecen atención especial y su manejo debe individualizarse (el crecimiento en controles es un dato de alarma).

Diagnóstico diferencial

Colecistitis crónica con engrosamiento parietal
Engrosamiento uniforme con estratificación conservada y sin infiltración del lecho hepático.
Adenomiomatosis
Engrosamiento con pequeños espacios quísticos en la pared y artefacto en cola de cometa en ecografía.
Colecistitis xantogranulomatosa
Engrosamiento con nódulos hipodensos en la pared y conservación de la línea mucosa, difícil de separar sin histología.
Metástasis o invasión desde un tumor hepático vecino
El epicentro de la masa está en el hígado y la pared vesicular se afecta de forma secundaria.

Simuladores

Por modalidad

TC
Es el estudio de referencia para la estadificación y valora la invasión hepática, biliar, vascular y ganglionar
US
Suele detectar la lesión y distingue el barro del tejido sólido mediante el estudio con Doppler y el cambio postural

Protocolo

Tomografía de abdomen con medio de contraste intravenoso en fases arterial y venosa portal, con cortes finos y reconstrucciones multiplanares centradas en el lecho vesicular y en el hilio hepático. Se completa la estadificación con tórax. La resonancia con colangiografía se añade cuando se necesita definir la afectación de la vía biliar o valorar la resecabilidad.

Clasificación

Errores frecuentes

Imagen

carcinoma de vesicula engrosamiento parietal focal invasion hepatica via biliar tomografia oncologia digestiva

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