Ficha del catálogo
Tumor neuroendocrino del páncreas
- Sistema
- Digestivo
- Modalidad
- TC
- Región
- Páncreas
- Dificultad
- Avanzado
Son tumores originados en las células endocrinas del páncreas, con un comportamiento muy variable que va desde lesiones indolentes hasta formas agresivas. Se dividen en funcionantes, que producen un síndrome clínico por la hormona que segregan y suelen detectarse siendo pequeños, y no funcionantes, que se descubren de forma incidental o por efecto de masa y son mayores en el momento del diagnóstico. Pueden formar parte de síndromes hereditarios, en cuyo caso son múltiples y aparecen en pacientes jóvenes.
Técnica
La tomografía multifásica con medio de contraste intravenoso y con fase arterial tardía o pancreática es la técnica clave, ya que estos tumores son hipervasculares y solo se distinguen con claridad en esa fase. La resonancia con difusión es útil para las lesiones pequeñas y para el estudio del hígado. Las técnicas de medicina nuclear con trazadores dirigidos a receptores completan el estudio de extensión.
Qué observar
- Lesión con realce intenso en fase arterial tardía, superior al del parénquima pancreático normal
- Bordes bien definidos y morfología redondeada en las lesiones pequeñas
- Aspecto heterogéneo con necrosis, quistes y calcificaciones en las lesiones grandes
- Ausencia de dilatación marcada del conducto pancreático en muchas lesiones, a diferencia del adenocarcinoma
- Metástasis hepáticas hipervasculares, que pueden ser el hallazgo que revela el tumor
- Lesiones múltiples y afectación de otros órganos, que sugieren un síndrome hereditario
Hallazgos
El aspecto típico es el de una lesión bien delimitada con realce arterial marcado, que puede volverse isodensa en fase portal y pasar inadvertida si no se adquiere la fase adecuada. Los tumores funcionantes suelen ser pequeños y homogéneos, mientras que los no funcionantes alcanzan mayor tamaño y muestran necrosis central, degeneración quística y calcificaciones. A diferencia del adenocarcinoma, tienden a desplazar el conducto pancreático y las estructuras vecinas más que a obstruirlas, y su crecimiento respeta durante más tiempo los planos vasculares. Las metástasis hepáticas comparten el comportamiento hipervascular y por eso también requieren fase arterial para su detección. Un pequeño grupo de lesiones tiene un aspecto atípico, hipovascular y de bordes infiltrantes, y esas suelen corresponder a tumores de mayor agresividad.
Perlas
El error más frecuente es no adquirir fase arterial tardía, con lo que tanto el tumor como sus metástasis hepáticas quedan ocultos. Ante un paciente joven con lesiones pancreáticas múltiples conviene buscar otras manifestaciones que orienten a un síndrome hereditario, ya que ese diagnóstico cambia el seguimiento de toda la familia. Un tumor neuroendocrino con aspecto hipovascular e infiltrante debe informarse con cautela, porque su comportamiento se aproxima al de una lesión agresiva.
Diagnóstico diferencial
- Adenocarcinoma de páncreas
- Masa hipodensa en todas las fases con dilatación del conducto, atrofia distal e invasión vascular.
- Bazo accesorio intrapancreático
- Lesión en la cola con realce idéntico al del bazo en todas las fases.
- Metástasis pancreática de carcinoma renal
- Lesión hipervascular en paciente con antecedente de tumor renal, a menudo múltiple.
- Neoplasia quística del páncreas
- Lesión de contenido quístico con septos o comunicación con el conducto, sin realce sólido hipervascular.
Simuladores
- Realce heterogéneo normal del parénquima pancreático en fase arterial
- Vena esplénica o vasos peripancreáticos prominentes vistos en un solo plano
- Bazo accesorio adyacente a la cola del páncreas
Por modalidad
- TC
- Es la técnica principal, detecta la lesión en fase arterial tardía y define la extensión y las metástasis
- RM
- Mejora la detección de lesiones pequeñas y de metástasis hepáticas gracias a la difusión y al contraste de partes blandas
Protocolo
Tomografía abdominal con agua como contraste oral neutro y medio de contraste intravenoso a flujo alto, con fase arterial tardía o pancreática a los 40 a 45 segundos y fase venosa portal a los 70 segundos, y cortes finos con reconstrucciones multiplanares. La resonancia se realiza con secuencias potenciadas en T2, difusión y estudio dinámico. El estudio de extensión puede completarse con técnicas de medicina nuclear dirigidas a receptores.
Clasificación
Se clasifican por su grado histológico, basado en la proliferación celular, y por su carácter funcionante o no funcionante, además de estadificarse según el tamaño, la invasión local, la afectación ganglionar y las metástasis.
Errores frecuentes
- No adquirir fase arterial tardía y pasar por alto el tumor y sus metástasis hepáticas
- Confundir un bazo accesorio intrapancreático con un tumor hipervascular de la cola
- Asumir un comportamiento indolente en lesiones grandes, necróticas o de aspecto infiltrante
Imagen
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