Ficha del catálogo
Hiperparatiroidismo secundario e hiperplasia paratiroidea
- Sistema
- Endocrino
- Modalidad
- US
- Región
- Cuello, glándulas paratiroides
- Dificultad
- Avanzado
En la enfermedad renal crónica la retención de fósforo, el déficit de vitamina D activa y la hipocalcemia estimulan de forma mantenida las glándulas paratiroides, que se hiperplasian y elevan la hormona paratiroidea. A diferencia del adenoma único del hiperparatiroidismo primario, aquí el crecimiento suele afectar a varias glándulas de forma desigual. Cuando la estimulación se vuelve autónoma y persiste la hipersecreción pese al tratamiento se habla de hiperparatiroidismo terciario.
Técnica
El ultrasonido con transductor lineal de alta frecuencia identifica las glándulas aumentadas en su posición habitual detrás de la tiroides y mide su tamaño y vascularización. Las técnicas de medicina nuclear y la tomografía multifásica del cuello se emplean para localizar glándulas ectópicas y para la planificación quirúrgica.
Qué observar
- Estructuras ovaladas hipoecoicas situadas por detrás de la cara posterior de los lóbulos tiroideos
- Aumento de tamaño de varias glándulas, con crecimiento asimétrico entre ellas
- Vascularización periférica con un vaso nutricio polar identificable con Doppler
- Contenido heterogéneo con quistes o calcificaciones en las glándulas de gran tamaño
- Localizaciones ectópicas en el mediastino superior, el timo o el interior de la glándula tiroides
- Cambios óseos y de partes blandas asociados, como calcificaciones vasculares o tumores pardos
Hallazgos
Se identifican una o varias formaciones ovaladas, hipoecoicas respecto al parénquima tiroideo, situadas entre la tiroides y los músculos prevertebrales, con un eje mayor orientado en sentido craneocaudal. La vascularización muestra un pedículo que entra por un polo y se distribuye por la periferia. En la enfermedad de larga evolución las glándulas alcanzan varios centímetros, se vuelven heterogéneas y pueden contener quistes o calcio. Es habitual encontrar además calcificaciones vasculares extensas y signos óseos de la enfermedad mineral.
Perlas
El dato que más orienta es que la afectación es multiglandular y desigual, de modo que encontrar una glándula grande no descarta que las demás también lo estén, lo que condiciona la técnica quirúrgica. El ultrasonido no ve el mediastino ni las localizaciones profundas, así que un estudio cervical negativo con hormona paratiroidea muy elevada obliga a completar con otra técnica.
Diagnóstico diferencial
- Adenoma paratiroideo único
- Se trata de una sola glándula agrandada con el resto de tamaño normal, en un paciente con hipercalcemia y función renal conservada.
- Ganglio linfático cervical
- Conserva el hilio graso ecogénico y su vascularización es hiliar y ramificada, con forma más aplanada.
- Nódulo tiroideo posterior exofítico
- Se continúa con el parénquima tiroideo y no se separa de él al deglutir ni al comprimir con el transductor.
- Carcinoma de paratiroides
- Es una lesión de mayor tamaño, con contornos irregulares, contenido heterogéneo e invasión de estructuras vecinas, con valores hormonales muy altos.
Simuladores
- Vena tiroidea o esófago cervical, que en cortes transversales aislados aparentan una glándula hipoecoica.
- Ganglio de la cadena recurrencial, muy próximo a la localización paratiroidea habitual.
- Lóbulo tiroideo con nódulo posterior, que se confunde con una glándula paratiroidea aumentada si no se explora en varios planos.
Por modalidad
- US
- Localiza y mide las glándulas en posición cervical habitual, valora su vascularización y sirve para el seguimiento y para guiar procedimientos.
- TC
- El estudio multifásico del cuello y del mediastino superior detecta glándulas ectópicas y aporta el mapa anatómico necesario cuando la exploración cervical no explica el cuadro.
Protocolo
Exploración con transductor lineal de frecuencia alta, con el cuello en extensión, recorriendo la cara posterior de ambos lóbulos tiroideos desde el polo superior hasta el inferior y siguiendo el trayecto hacia el mediastino superior en la medida en que la ventana lo permita. Se miden los tres ejes de cada glándula identificada y se valora su vascularización con Doppler color a escala baja, buscando el vaso polar. Conviene explorar también las localizaciones ectópicas accesibles y describir cualquier nódulo tiroideo coexistente. La tomografía multifásica se adquiere con fases sin contraste, arterial precoz y venosa, cubriendo desde el ángulo mandibular hasta la carina.
Clasificación
El hiperparatiroidismo se clasifica en primario, cuando la hipersecreción es autónoma y suele deberse a un adenoma único, secundario, cuando responde a un estímulo mantenido como la enfermedad renal crónica y afecta a varias glándulas, y terciario, cuando tras un estímulo prolongado la secreción se vuelve autónoma. Esta distinción determina el abordaje quirúrgico, que en la forma secundaria requiere valorar todas las glándulas y no solo la mayor.
Errores frecuentes
- Informar una sola glándula agrandada y no explorar el resto de las localizaciones en un paciente con enfermedad renal.
- Confundir un ganglio o una estructura vascular con una glándula paratiroidea por no explorar en dos planos.
- Descartar afectación por un estudio cervical negativo sin considerar las localizaciones ectópicas.
Imagen
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