Ficha del catálogo

Oclusión de la arteria basilar

Sistema
Nervioso
Modalidad
TC
Región
Circulación posterior y tronco del encéfalo
Dificultad
Avanzado

La oclusión de la arteria basilar es una urgencia neurovascular con mortalidad elevada y clínica muy variable, que abarca desde vértigo, diplopía y disartria hasta coma y tetraparesia. Su presentación puede ser fluctuante o progresiva durante horas, lo que retrasa el diagnóstico. La sospecha clínica debe traducirse en un estudio vascular inmediato, porque el tratamiento de reperfusión es eficaz incluso en ventanas de tiempo más amplias que en la circulación anterior.

Técnica

Tomografía de cráneo simple seguida de angiotomografía desde el cayado aórtico hasta el vértex, con estudio de perfusión cuando el protocolo lo incluye. La resonancia con difusión es más sensible para el infarto de tronco establecido y la angiografía por sustracción digital forma parte del tratamiento endovascular.

Qué observar

Hallazgos

En la tomografía simple la basilar puede aparecer espontáneamente densa en comparación con las arterias vecinas, un signo específico aunque poco sensible y sujeto a falsos positivos por calcio o por hematocrito alto. La angiotomografía demuestra el defecto de repleción y define su extensión y su localización, que puede ser proximal, media o distal en la punta de la basilar. El parénquima muestra hipodensidad mal definida en protuberancia, mesencéfalo, cerebelo o tálamos, y la difusión por resonancia detecta esas lesiones mucho antes que la tomografía.

Perlas

El infarto de tronco es fácil de pasar por alto en la tomografía simple por el artefacto de endurecimiento del haz en la fosa posterior, de modo que un cuadro clínico compatible con estudio simple normal obliga a completar con angiotomografía y, si es posible, con difusión. La oclusión de la punta de la basilar produce infartos talámicos bilaterales y occipitales que dibujan un patrón muy sugerente.

Diagnóstico diferencial

Infarto lacunar protuberancial
Es pequeño, unilateral y de límites netos, con basilar permeable en el estudio vascular.
Mielinólisis central protuberancial
Lesión central simétrica en la protuberancia que respeta los haces periféricos, en contexto de corrección rápida de hiponatremia.
Encefalitis de tronco
Curso subagudo con fiebre, lesiones que no respetan territorios vasculares y a menudo realce.
Glioma difuso de tronco
Masa expansiva que engloba la basilar y deforma el cuarto ventrículo, con instauración lenta.

Simuladores

Por modalidad

TC
Permite descartar hemorragia y, con la angiotomografía, confirmar la oclusión en minutos, lo que la convierte en el estudio inicial de la urgencia.
RM
La difusión define la extensión real del infarto de tronco y cerebelo, e informa mejor sobre el tejido ya perdido.

Protocolo

Protocolo de código de ictus con tomografía simple, angiotomografía de troncos supraaórticos e intracraneal y, si está disponible, perfusión. En la circulación posterior la valoración del tejido irreversiblemente dañado es menos fiable que en la anterior, de modo que la decisión terapéutica se apoya sobre todo en la clínica, en la difusión y en la extensión del infarto de tronco.

Clasificación

Se describe por el segmento ocluido, que puede ser proximal, medio o distal, y por la existencia de colateralidad a través de las comunicantes posteriores. Para valorar la carga de infarto en la circulación posterior se emplea una escala topográfica que resta puntos por cada región afectada en tronco, cerebelo, tálamos y lóbulos occipitales.

Errores frecuentes

Imagen

arteria basilar ictus de circulación posterior infarto de tronco angiotomografía trombectomía urgencia neurovascular

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