Ficha del catálogo
Quiste coloide del tercer ventrículo
- Sistema
- Nervioso
- Modalidad
- TC
- Región
- Techo anterior del tercer ventrículo
- Dificultad
- Intermedio
El quiste coloide es una lesión benigna de contenido mucoide que se sitúa de forma característica en el techo anterior del tercer ventrículo, junto a los agujeros interventriculares. Muchos son hallazgos incidentales, pero al obstruir la salida del líquido cefalorraquídeo de los ventrículos laterales pueden provocar hidrocefalia aguda, cefalea intensa de aparición súbita, alteración de la conciencia y, en casos extremos, deterioro rápido. Es una de las lesiones intracraneales pequeñas con mayor repercusión clínica potencial.
Técnica
Tomografía de cráneo sin contraste, donde suele mostrarse como un nódulo hiperdenso muy llamativo, y resonancia magnética con T1, T2, FLAIR y series con contraste para confirmar la localización y valorar la relación con el fórnix. Los cortes sagitales son especialmente útiles.
Qué observar
- Lesión redondeada situada justo por detrás de los agujeros interventriculares
- Densidad alta homogénea en la tomografía sin contraste en la mayoría de los casos
- Señal variable en resonancia, con frecuencia alta en T1 y baja en T2 por el contenido proteico
- Ausencia de realce interno, con posible realce fino de la pared
- Dilatación de ambos ventrículos laterales con tercer ventrículo de tamaño normal
- Edema transependimario periventricular cuando la obstrucción es aguda
Hallazgos
Se identifica un nódulo bien delimitado, de contornos lisos, en el techo anterior del tercer ventrículo, que en tomografía suele ser hiperdenso respecto al parénquima. En resonancia el comportamiento depende de la concentración proteica del contenido, de modo que la señal alta en T1 con señal baja en T2 es frecuente, aunque existen quistes de comportamiento inverso. No hay realce del contenido y el hallazgo clave asociado es la dilatación simétrica de los ventrículos laterales con un tercer ventrículo no dilatado, patrón que localiza la obstrucción en los agujeros interventriculares.
Perlas
El patrón de hidrocefalia orienta al nivel de la obstrucción, y la dilatación de los ventrículos laterales con tercer ventrículo normal apunta directamente a esa región, de modo que conviene revisarla con atención antes de dar por normal un estudio. Un quiste de contenido muy proteico puede pasar inadvertido en resonancia por ser hipointenso en T2 y confundirse con líquido cefalorraquídeo en otras secuencias (la tomografía sin contraste lo resuelve al mostrarlo denso).
Diagnóstico diferencial
- Astrocitoma subependimario de células gigantes
- Realza intensamente, crece junto al agujero interventricular en pacientes con esclerosis tuberosa y se acompaña de otras lesiones típicas.
- Subependimoma
- Suele situarse en el cuarto ventrículo o en el asta frontal, con escaso o nulo realce y contornos lobulados.
- Neurocitoma central
- Es una masa mayor, heterogénea, con calcificaciones y aspecto de burbujas, anclada al septo pelúcido.
- Quiste neuroepitelial de plexo coroideo
- Sigue la señal del líquido cefalorraquídeo, se sitúa en el atrio y no obstruye.
Simuladores
- Calcificación fisiológica de los plexos coroideos junto al agujero interventricular
- Restos hemáticos organizados en el tercer ventrículo
- Estructura vascular normal de la vena cerebral interna en un corte desfavorable
Por modalidad
- TC
- Es muy eficaz para detectarlo porque la mayoría son hiperdensos, y valora al mismo tiempo la hidrocefalia en la urgencia.
- RM
- Confirma la localización exacta, define la relación con el fórnix y con las venas cerebrales internas, y guía el abordaje quirúrgico.
Protocolo
Tomografía sin contraste ante cefalea aguda con sospecha de hidrocefalia, seguida de resonancia con cortes sagitales y coronales finos y series con contraste. En quistes pequeños asintomáticos se hace seguimiento por imagen, con especial atención al tamaño del quiste y a la aparición de dilatación ventricular.
Clasificación
No existe una clasificación de uso extendido. La descripción práctica recoge el tamaño, la posición respecto a los agujeros interventriculares, la densidad o la señal del contenido y la presencia o ausencia de hidrocefalia, que es el dato que orienta la indicación quirúrgica junto con los síntomas.
Errores frecuentes
- Pasar por alto un quiste pequeño por no revisar el techo del tercer ventrículo
- Interpretar la hiperdensidad como hemorragia intraventricular
- No advertir la dilatación ventricular incipiente en un paciente con cefalea intensa
Imagen
quiste coloide tercer ventrículo hidrocefalia obstructiva agujero interventricular cefalea aguda lesión hiperdensa