Ficha del catálogo

Quiste aracnoideo intracraneal

Sistema
Nervioso
Modalidad
RM
Región
Espacio extraaxial intracraneal
Dificultad
Básico

El quiste aracnoideo es una colección de líquido cefalorraquídeo contenida entre las hojas de la aracnoides, de origen congénito en la mayoría de los casos. Suele ser un hallazgo incidental sin repercusión clínica, aunque los de gran tamaño pueden producir efecto de masa, deformar el hueso vecino o complicarse con hemorragia tras un traumatismo. La localización más frecuente es la fosa craneal media, seguida de la región retrocerebelosa y de la cisura interhemisférica.

Técnica

Resonancia magnética cerebral con secuencias potenciadas en T1, T2, FLAIR y difusión. La secuencia de difusión es determinante porque separa el quiste aracnoideo del quiste epidermoide, que es su principal imitador. La tomografía muestra bien el remodelado del hueso adyacente.

Qué observar

Hallazgos

Se presenta como una colección extraaxial de bordes netos que sigue en todo momento la señal del líquido cefalorraquídeo, sin realce y sin edema en el parénquima vecino. Los vasos corticales quedan desplazados por fuera del quiste, a diferencia de lo que sucede en las lesiones que engloban estructuras. El cerebro adyacente aparece comprimido de forma suave, y en la fosa craneal media el lóbulo temporal puede estar hipoplásico o desplazado hacia atrás. En los quistes de larga evolución la tabla interna se adelgaza y se abomba hacia fuera, un signo de cronicidad que confirma la naturaleza benigna. La complicación más relevante es la hemorragia dentro del quiste o el hematoma subdural asociado tras un traumatismo, que se reconoce por el cambio de señal y por el aumento de tamaño.

Perlas

La difusión resuelve por sí sola casi todas las dudas, porque el quiste epidermoide restringe de forma llamativa y el aracnoideo no. El remodelado óseo indica que la lesión lleva años presente y apoya el diagnóstico frente a una colección subdural crónica, que no deforma el hueso. Un quiste asintomático y típico no requiere seguimiento indefinido, y conviene decirlo con claridad en el informe para evitar controles repetidos sin utilidad.

Diagnóstico diferencial

Quiste epidermoide
Restringe la difusión, tiene señal heterogénea en FLAIR y se insinúa entre las estructuras en vez de desplazarlas en bloque.
Higroma o colección subdural crónica
Se extiende sobre la convexidad siguiendo el contorno del hemisferio, puede tener membranas con realce y no remodela el hueso.
Quiste porencefálico
Es intraaxial, comunica con el ventrículo y tiene gliosis en su pared, visible en FLAIR.
Megacisterna magna
Es un espacio retrocerebeloso amplio sin efecto de masa, con vermis y cuarto ventrículo normales.

Simuladores

Por modalidad

RM
Caracteriza el contenido, descarta el epidermoide con la difusión y valora el efecto sobre el parénquima.
TC
Documenta el remodelado óseo y sirve de control rápido cuando se sospecha complicación tras un traumatismo.

Protocolo

Estudio cerebral con difusión obligatoria y una secuencia de alta resolución en T2, que muestra las membranas y la relación con las cisternas. El contraste solo se añade ante sospecha de otra lesión o de complicación infecciosa. En caso de síntomas atribuibles al quiste se valora el estudio del flujo del líquido cefalorraquídeo antes de plantear tratamiento.

Clasificación

Los quistes de la fosa craneal media se agrupan de forma clásica en tres grados de tamaño creciente, desde el quiste pequeño y alargado que ocupa la porción anterior de la cisura de Silvio hasta el que ocupa casi toda la fosa y desplaza la línea media. La graduación se usa sobre todo para decidir el seguimiento y la indicación quirúrgica en los casos sintomáticos.

Errores frecuentes

Imagen

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