Ficha del catálogo
Corionicidad en la gestación gemelar
- Sistema
- Reproductor
- Modalidad
- US
- Región
- Útero grávido
- Dificultad
- Intermedio
Determinación del número de placentas y de sacos amnióticos en un embarazo múltiple. Es la información más importante de todo el seguimiento, porque las gestaciones que comparten placenta tienen anastomosis vasculares y riesgo de complicaciones específicas, entre ellas el síndrome de transfusión entre gemelos, que exige controles mucho más frecuentes.
Técnica
Ultrasonido obstétrico realizado preferentemente en el primer trimestre, cuando la membrana intergemelar y su inserción son más fáciles de valorar, con estudio detallado de la zona de inserción de la membrana en la placa coriónica.
Qué observar
- Número de masas placentarias y su relación con la membrana que separa a los fetos
- Signo lambda, con un pico de tejido coriónico que se introduce en la base de la membrana, propio de la gestación bicorial
- Signo de la T, con inserción perpendicular de una membrana fina, propio de la gestación monocorial
- Grosor de la membrana intergemelar y número de capas identificables
- Sexo fetal, ya que un sexo discordante confirma la bicorionicidad
- Ausencia de membrana separadora, que indica gestación monoamniótica y máximo riesgo
Hallazgos
Gestación gemelar con dos masas placentarias y membrana intergemelar gruesa con signo lambda en su inserción, hallazgos compatibles con gestación bicorial y biamniótica.
Perlas
La corionicidad debe establecerse lo antes posible, porque el signo lambda se hace menos visible conforme avanza la gestación y a partir del segundo trimestre la determinación es mucho menos fiable. Cuando la corionicidad no puede establecerse con seguridad, la conducta prudente es tratar el embarazo como monocorial y aplicar el seguimiento más estrecho, ya que el riesgo de no detectar un síndrome de transfusión entre gemelos es alto.
Diagnóstico diferencial
- Gestación monocorial biamniótica
- Presenta una sola masa placentaria y membrana fina con inserción en T, sin pico coriónico en su base.
- Gestación monoamniótica
- No se identifica membrana separadora y los cordones pueden aparecer entrelazados, situación de riesgo máximo.
- Gestación única con saco gestacional residual
- Existe un solo embrión con actividad cardiaca y una estructura sacular adyacente sin contenido embrionario.
- Bicorial con placentas fusionadas
- Aparenta una sola masa placentaria, pero conserva el signo lambda en la inserción de la membrana, que es lo que resuelve el caso.
Simuladores
- Dos placentas fusionadas pueden parecer una sola masa y sugerir monocorionicidad si no se busca el pico coriónico.
- En gestaciones avanzadas la membrana se adelgaza y el signo lambda desaparece, lo que produce clasificaciones erróneas.
- Un tabique uterino puede confundirse con una membrana intergemelar en gestaciones sobre útero malformado.
Por modalidad
- US
- Es la única técnica utilizada, y su rendimiento es máximo en el primer trimestre, cuando la membrana y su inserción se ven con claridad.
- RM
- Se reserva para valorar complicaciones concretas o malformaciones fetales, y no se emplea para determinar la corionicidad.
Protocolo
La determinación se realiza idealmente en el primer trimestre, ampliando la imagen sobre la zona de inserción de la membrana intergemelar en la placa coriónica y documentando el signo lambda o el signo de la T con imágenes de calidad. Se cuenta el número de masas placentarias, se mide el grosor de la membrana y se busca el sexo fetal cuando la edad gestacional lo permite. El hallazgo debe quedar registrado de forma explícita en el informe, porque condiciona todo el calendario de controles posterior. En gestaciones monocoriales el seguimiento incluye vigilancia periódica del líquido amniótico de cada saco y estudio Doppler para detectar de forma precoz la transfusión entre gemelos.
Clasificación
La clasificación combina el número de placentas y el de cavidades amnióticas. La gestación bicorial y biamniótica es la más frecuente y la de menor riesgo, con dos placentas funcionalmente independientes. La monocorial y biamniótica comparte placenta y tiene anastomosis vasculares, con riesgo de transfusión entre gemelos, de crecimiento discordante y de secuencia anemia policitemia. La monocorial y monoamniótica comparte además la cavidad amniótica y añade el riesgo de entrelazamiento de cordones, por lo que requiere vigilancia estrecha y finalización precoz. La imagen debe informar siempre ambas características de forma separada.
Errores frecuentes
- Determinar la corionicidad de forma tardía, cuando el signo lambda ya no es visible.
- Asumir bicorionicidad por ver dos placentas sin comprobar la inserción de la membrana.
- No registrar la corionicidad de manera explícita en el informe, dato del que depende todo el seguimiento.
Imagen
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