Ficha del catálogo

Corionicidad en la gestación gemelar

Sistema
Reproductor
Modalidad
US
Región
Útero grávido
Dificultad
Intermedio

Determinación del número de placentas y de sacos amnióticos en un embarazo múltiple. Es la información más importante de todo el seguimiento, porque las gestaciones que comparten placenta tienen anastomosis vasculares y riesgo de complicaciones específicas, entre ellas el síndrome de transfusión entre gemelos, que exige controles mucho más frecuentes.

Técnica

Ultrasonido obstétrico realizado preferentemente en el primer trimestre, cuando la membrana intergemelar y su inserción son más fáciles de valorar, con estudio detallado de la zona de inserción de la membrana en la placa coriónica.

Qué observar

Hallazgos

Gestación gemelar con dos masas placentarias y membrana intergemelar gruesa con signo lambda en su inserción, hallazgos compatibles con gestación bicorial y biamniótica.

Perlas

La corionicidad debe establecerse lo antes posible, porque el signo lambda se hace menos visible conforme avanza la gestación y a partir del segundo trimestre la determinación es mucho menos fiable. Cuando la corionicidad no puede establecerse con seguridad, la conducta prudente es tratar el embarazo como monocorial y aplicar el seguimiento más estrecho, ya que el riesgo de no detectar un síndrome de transfusión entre gemelos es alto.

Diagnóstico diferencial

Gestación monocorial biamniótica
Presenta una sola masa placentaria y membrana fina con inserción en T, sin pico coriónico en su base.
Gestación monoamniótica
No se identifica membrana separadora y los cordones pueden aparecer entrelazados, situación de riesgo máximo.
Gestación única con saco gestacional residual
Existe un solo embrión con actividad cardiaca y una estructura sacular adyacente sin contenido embrionario.
Bicorial con placentas fusionadas
Aparenta una sola masa placentaria, pero conserva el signo lambda en la inserción de la membrana, que es lo que resuelve el caso.

Simuladores

Por modalidad

US
Es la única técnica utilizada, y su rendimiento es máximo en el primer trimestre, cuando la membrana y su inserción se ven con claridad.
RM
Se reserva para valorar complicaciones concretas o malformaciones fetales, y no se emplea para determinar la corionicidad.

Protocolo

La determinación se realiza idealmente en el primer trimestre, ampliando la imagen sobre la zona de inserción de la membrana intergemelar en la placa coriónica y documentando el signo lambda o el signo de la T con imágenes de calidad. Se cuenta el número de masas placentarias, se mide el grosor de la membrana y se busca el sexo fetal cuando la edad gestacional lo permite. El hallazgo debe quedar registrado de forma explícita en el informe, porque condiciona todo el calendario de controles posterior. En gestaciones monocoriales el seguimiento incluye vigilancia periódica del líquido amniótico de cada saco y estudio Doppler para detectar de forma precoz la transfusión entre gemelos.

Clasificación

La clasificación combina el número de placentas y el de cavidades amnióticas. La gestación bicorial y biamniótica es la más frecuente y la de menor riesgo, con dos placentas funcionalmente independientes. La monocorial y biamniótica comparte placenta y tiene anastomosis vasculares, con riesgo de transfusión entre gemelos, de crecimiento discordante y de secuencia anemia policitemia. La monocorial y monoamniótica comparte además la cavidad amniótica y añade el riesgo de entrelazamiento de cordones, por lo que requiere vigilancia estrecha y finalización precoz. La imagen debe informar siempre ambas características de forma separada.

Errores frecuentes

Imagen

gestacion gemelar corionicidad signo lambda signo de la T ultrasonido reproductor

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