Ficha del catálogo
Edema pulmonar por reexpansión
- Sistema
- Respiratorio
- Modalidad
- RX
- Región
- Tórax
- Dificultad
- Intermedio
Complicación poco frecuente pero potencialmente grave del drenaje de un neumotórax o de un derrame pleural de gran volumen y larga evolución. El pulmón colapsado durante días o semanas se reexpande con rapidez y desarrolla edema en las horas siguientes al procedimiento, con carácter típicamente unilateral y limitado al pulmón reexpandido.
Técnica
Radiografía de tórax tras el drenaje, que es la técnica que detecta el cuadro en la práctica. La tomografía se reserva para casos dudosos o graves.
Qué observar
- Opacidades alveolares que aparecen en el pulmón recién reexpandido, en las horas siguientes al drenaje
- Carácter unilateral, con el pulmón contralateral respetado
- Silueta cardiaca de tamaño normal y ausencia de redistribución vascular, que separan el cuadro del edema cardiogénico
- Correcta posición del tubo de drenaje y grado de reexpansión alcanzado
- Evolución rápida, con mejoría habitual en pocos días con tratamiento de soporte
Hallazgos
Opacidades alveolares difusas limitadas al pulmón reexpandido tras el drenaje de un derrame pleural voluminoso, con pulmón contralateral normal y silueta cardiaca conservada, compatibles con edema pulmonar por reexpansión.
Perlas
La clave es el contexto temporal y la lateralidad: Un infiltrado que aparece en horas y solo en el pulmón que acaba de reexpandirse tiene un diagnóstico casi inmediato. La prevención es más eficaz que el tratamiento y consiste en drenar de forma gradual, evitando evacuar grandes volúmenes de una sola vez y deteniendo el procedimiento si aparecen tos persistente, dolor torácico u opresión.
Diagnóstico diferencial
- Edema pulmonar cardiogénico
- Es bilateral y de distribución central, con cardiomegalia, redistribución vascular, líneas septales y derrame pleural, en un contexto de sobrecarga de volumen.
- Neumonía
- Tiene un curso de días con fiebre y leucocitosis, y las consolidaciones no se limitan al territorio recién reexpandido ni aparecen en horas.
- Aspiración
- Afecta a segmentos declives, con frecuencia de forma bilateral, y se relaciona con un episodio de vómito o con alteración del nivel de conciencia.
- Hemorragia pulmonar tras el procedimiento
- Se acompaña de descenso de la hemoglobina y con frecuencia de contenido hemático en el drenaje, con opacidades más focales.
- Atelectasia persistente
- Muestra pérdida de volumen con desplazamiento de cisuras y del mediastino, en lugar de opacidades alveolares con volumen conservado.
Simuladores
- El derrame residual en decúbito produce un aumento difuso de densidad del hemitórax que imita edema.
- Una radiografía portátil en espiración amontona la trama y sugiere ocupación alveolar.
- La atelectasia de reexpansión incompleta puede parecer infiltrado en el pulmón drenado.
- Los pliegues cutáneos y el material de drenaje se superponen y crean densidades lineales (se identifican siguiendo su trayecto).
Por modalidad
- RX
- Técnica de elección en la práctica: Detecta el cuadro tras el drenaje y permite el seguimiento diario a pie de cama.
- TC
- Se reserva para casos graves o dudosos y para descartar otras complicaciones del procedimiento.
- RM
- Sin papel en este contexto.
- US
- Muestra líneas B en el pulmón reexpandido y permite el seguimiento inmediato a pie de cama sin radiación.
Protocolo
Radiografía de tórax de control tras el drenaje pleural, con vigilancia clínica estrecha en las horas siguientes en los casos de derrame voluminoso o de neumotórax de larga evolución. Se recomienda drenar de forma progresiva y limitar el volumen evacuado en cada sesión, interrumpiendo el procedimiento ante la aparición de tos o de dolor torácico. Si se produce el cuadro, el seguimiento se realiza con radiografías seriadas o con ecografía a pie de cama, y el tratamiento es de soporte, con oxigenoterapia y ventilación cuando es necesaria.
Clasificación
No existe una clasificación radiológica. En la práctica se describe la extensión de las opacidades y el grado de repercusión clínica, desde formas leves y asintomáticas, que se detectan solo en la radiografía de control, hasta formas graves con insuficiencia respiratoria que requieren soporte ventilatorio. El factor de riesgo mejor reconocido es el colapso pulmonar prolongado, junto con la evacuación rápida de grandes volúmenes.
Errores frecuentes
- Interpretar el infiltrado como neumonía e iniciar antibioterapia sin valorar el contexto temporal.
- No relacionar la aparición del cuadro con el procedimiento realizado horas antes.
- Evacuar grandes volúmenes de una sola vez en derrames de larga evolución.
- No comparar con la radiografía previa al drenaje, que documenta el estado del pulmón antes de la reexpansión.
Imagen
complicación de procedimiento drenaje pleural toracocentesis edema unilateral neumotórax derrame pleural