Ficha del catálogo
Quiste renal simple
- Sistema
- Urinario
- Modalidad
- US
- Región
- Riñón
- Dificultad
- Básico
El quiste renal simple es una cavidad revestida de epitelio y llena de líquido seroso, sin comunicación con el sistema colector. Su prevalencia aumenta con la edad y es un hallazgo muy frecuente en adultos mayores de cincuenta años. Salvo que alcance gran tamaño o se complique, carece de significado clínico y no requiere seguimiento.
Técnica
El ultrasonido es la técnica inicial y con frecuencia suficiente para el diagnóstico, empleando transductor convexo por vía lumbar o intercostal. Cuando el quiste no cumple todos los criterios de simplicidad se recurre a tomografía o resonancia con contraste. La medición de la atenuación en fases simple y con contraste permite descartar realce mural.
Qué observar
- Contenido anecoico completamente libre de ecos internos
- Pared imperceptible y bordes bien definidos
- Refuerzo acústico posterior característico
- Ausencia de tabiques, nódulos murales o calcificaciones gruesas
- Ausencia de vascularización interna en Doppler color
- Atenuación cercana a la del agua sin realce tras el contraste
Hallazgos
En ultrasonido se aprecia una lesión redondeada anecoica, de pared fina e imperceptible, con refuerzo acústico posterior y sin flujo interno. En tomografía se muestra homogéneamente hipodensa, con valores entre menos 10 y 20 unidades Hounsfield, sin realce tras el contraste. En resonancia presenta señal muy hipointensa en secuencias potenciadas en T1 y marcadamente hiperintensa en T2.
Perlas
Un quiste solo puede llamarse simple si cumple todos los criterios a la vez: Anecoico, de pared imperceptible y con refuerzo posterior. La presencia de un solo elemento discordante, como un tabique grueso o un nódulo mural, obliga a reclasificarlo mediante estudio con contraste antes de darlo por benigno.
Diagnóstico diferencial
- Quiste complejo o hemorrágico
- Presenta ecos internos, tabiques o contenido denso y requiere clasificación de Bosniak con estudio contrastado.
- Carcinoma renal quístico
- Muestra tabiques gruesos irregulares, nódulos murales y realce verdadero tras el contraste.
- Divertículo calicial
- Se opacifica en la fase excretora al comunicarse con el sistema colector y puede contener sedimento litiásico.
- Hidrocáliz o hidronefrosis focal
- Se continúa con el sistema colector y adopta morfología ramificada en lugar de esférica.
Simuladores
- Dilatación calicial localizada
- Vasos renales prominentes sin Doppler
- Quiste parapiélico del seno renal
Por modalidad
- TC
- Confirma la naturaleza líquida mediante la medición de atenuación y demuestra la ausencia de realce tras el contraste.
- US
- Diferencia con gran fiabilidad quiste de masa sólida, es económica, no usa radiación y permite valorar el flujo interno con Doppler.
Protocolo
Ultrasonido renal con transductor convexo de 3 a 5 megahercios, exploración en decúbito supino y lateral, cortes longitudinales y transversales de ambos riñones. Se optimiza la ganancia para evitar ecos artefactuales de reverberación y se aplica Doppler color para descartar vascularización. Ante cualquier duda se completa con tomografía en fase simple y nefrográfica.
Clasificación
La clasificación de Bosniak estratifica las lesiones quísticas renales por su riesgo de malignidad: La categoría I corresponde al quiste simple benigno, la II a quistes mínimamente complejos también benignos, la IIF requiere seguimiento por imagen, la III presenta riesgo intermedio y suele intervenirse, y la IV incluye componentes sólidos con realce y alta probabilidad de malignidad.
Errores frecuentes
- Etiquetar como simple un quiste con ecos internos por exceso de ganancia en el ultrasonido
- No completar el estudio cuando existen tabiques o calcificaciones visibles
- Confundir un quiste parapiélico con dilatación del sistema colector

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