Ficha del catálogo
Traumatismo renal
- Sistema
- Urinario
- Modalidad
- TC
- Región
- Riñón y retroperitoneo
- Dificultad
- Avanzado
El riñón es el órgano genitourinario que se lesiona con más frecuencia en el traumatismo abdominal cerrado, sobre todo por accidentes de tránsito, caídas y golpes en el flanco. El espectro va desde la contusión sin repercusión hasta la avulsión del pedículo vascular. La hematuria orienta la sospecha, aunque su ausencia no descarta una lesión grave, en particular en la lesión de la arteria renal.
Técnica
La tomografía con contraste intravenoso en fase portal o nefrográfica, complementada con una fase excretora tardía, es el estudio de elección en el paciente estable. La fase tardía es imprescindible para demostrar fugas de orina, que no se ven en las fases precoces. El ultrasonido con contraste es una alternativa razonable en el seguimiento y en pacientes pediátricos seleccionados.
Qué observar
- Área focal hipocaptante que indica contusión o infarto segmentario
- Laceración lineal del parénquima y su profundidad respecto a la médula
- Hematoma perirrenal contenido por la fascia y su extensión retroperitoneal
- Foco de contraste activo dentro del hematoma en fase arterial
- Fuga de contraste excretado que confirma lesión del sistema colector
- Ausencia de realce global del riñón, sugestiva de lesión del pedículo
Hallazgos
Las contusiones aparecen como zonas mal definidas de menor realce sin solución de continuidad, mientras que las laceraciones son defectos lineales hipodensos que pueden alcanzar el sistema colector. El hematoma perirrenal se distingue del urinoma porque el primero es denso desde el inicio y no aumenta en la fase excretora, mientras que el segundo se llena de contraste tardío. La falta completa de realce renal con un muñón arterial ocluido indica lesión del pedículo y exige una decisión terapéutica inmediata.
Perlas
Un estudio realizado solo en fase portal puede pasar por alto una lesión del sistema colector, ya que la orina con contraste tarda varios minutos en aparecer. Ante cualquier laceración profunda o líquido perirrenal de baja atenuación conviene repetir la adquisición en fase excretora antes de cerrar el informe.
Diagnóstico diferencial
- Infarto renal segmentario no traumático
- Produce un defecto en cuña de bordes netos sin hematoma ni antecedente de traumatismo.
- Rotura de angiomiolipoma
- El hematoma rodea una lesión con grasa macroscópica en el parénquima, muchas veces sin traumatismo previo.
- Riñón previamente atrófico o ausente
- No hay hematoma agudo ni cambios inflamatorios y suele haber estudios previos que lo documentan.
- Hematoma suprarrenal traumático
- Se localiza en la celda suprarrenal, respeta el contorno renal y se acompaña de infiltración de la grasa vecina.
Simuladores
- Nefrograma heterogéneo por fase precoz mal cronometrada
- Variante vascular con riñón de doble arteria y realce asimétrico
- Quiste renal previo interpretado como colección postraumática
Por modalidad
- TC
- Es la técnica de referencia, gradúa la lesión, detecta sangrado activo y demuestra fugas urinarias en fase tardía.
- US
- Sirve como triaje rápido para detectar líquido libre, aunque subestima las lesiones parenquimatosas y vasculares.
Protocolo
Tomografía abdominopélvica con contraste intravenoso en fase portal o nefrográfica y adquisición tardía a los cinco o diez minutos centrada en los riñones y los uréteres. Cuando se sospecha sangrado activo se añade una fase arterial. En el paciente inestable la prioridad es la reanimación y el control del sangrado, y el estudio se realiza solo si la situación clínica lo permite.
Clasificación
La escala de la Asociación Americana de Cirugía del Trauma gradúa la lesión renal en cinco grados según la profundidad de la laceración, la afectación del sistema colector y el compromiso vascular, y se usa para orientar el tratamiento conservador o quirúrgico. Los grados bajos corresponden a contusiones y hematomas subcapsulares, mientras que los altos incluyen lesión del pedículo y riñón desvascularizado.
Errores frecuentes
- Omitir la fase excretora y no detectar la fuga urinaria
- Confundir hematoma perirrenal con urinoma sin comparar entre fases
- No revisar el realce global del riñón y pasar por alto una lesión del pedículo
Imagen
traumatismo renal laceración urinoma fase excretora hematoma perirrenal sangrado activo urinario