Ficha del catálogo
Anomalías del uraco
- Sistema
- Urinario
- Modalidad
- TC
- Región
- Pared abdominal anterior y vejiga
- Dificultad
- Intermedio
El uraco es el resto del conducto que unía la vejiga con el ombligo durante la vida embrionaria y que normalmente se oblitera y queda como un cordón fibroso en la línea media. Su persistencia parcial o total origina un grupo de lesiones que se manifiestan por secreción umbilical, infecciones repetidas o hallazgo casual, y sobre las que puede desarrollarse un adenocarcinoma.
Técnica
Tomografía abdominopélvica con contraste intravenoso y fase excretora cuando se necesita valorar la comunicación con la vejiga, complementada con ecografía en niños y con resonancia en casos seleccionados.
Qué observar
- Estructura tubular o quística en la línea media, entre la cúpula vesical y el ombligo, en el espacio situado por delante del peritoneo
- Comunicación con la luz vesical, que se demuestra por el paso de contraste en la fase excretora
- Engrosamiento y realce de la pared con edema de la grasa vecina cuando existe infección
- Presencia de gas dentro de la lesión, que sugiere comunicación con la vejiga o infección
- Calcificaciones en la línea media supravesical, dato que debe hacer sospechar transformación tumoral
- Componente sólido que realza y masa que infiltra la cúpula vesical o la pared abdominal
Hallazgos
Estructura quística de la línea media situada entre la cúpula vesical y el ombligo en el espacio prevesical, con pared fina y sin componente sólido ni calcificaciones, hallazgo compatible con quiste del uraco.
Perlas
La localización en la línea media entre la cúpula vesical y el ombligo, por delante del peritoneo, es el rasgo que identifica el origen uracal de cualquier lesión de esa región. Las calcificaciones en esa localización deben considerarse sospechosas, porque el adenocarcinoma de uraco las presenta con frecuencia y suele ser mucinoso. En el niño, la persistencia del uraco se manifiesta como secreción umbilical de orina y se estudia primero con ecografía. En el adulto, un quiste infectado puede simular otros procesos de la pared abdominal y del espacio prevesical.
Diagnóstico diferencial
- Divertículo de la cúpula vesical
- Es una evaginación de la propia pared vesical con cuello identificable, que se rellena de contraste en la fase excretora sin trayecto hacia el ombligo.
- Absceso de la pared abdominal
- Se localiza dentro de los planos musculares o subcutáneos, sin la disposición en la línea media prevesical ni relación con la cúpula vesical.
- Hernia umbilical con contenido
- Muestra un defecto de la pared en el anillo umbilical con contenido de grasa o de asa intestinal que se continúa con la cavidad.
- Adenocarcinoma de vejiga de la cúpula
- Se origina en la propia pared vesical sin extenderse hacia el ombligo, aunque la distinción con el tumor uracal puede ser difícil.
- Endometriosis de la pared abdominal
- Aparece en cicatrices quirúrgicas, con lesión sólida que cambia con el ciclo menstrual y con clínica cíclica característica.
Simuladores
- Un uraco obliterado prominente puede verse como un pequeño engrosamiento de la línea media sin significado patológico.
- El espacio prevesical con líquido puede parecer una lesión quística uracal (la ausencia de pared propia y la disposición difusa lo aclaran).
- Un divertículo vesical de la cúpula puede confundirse con un seno uracal si no se busca el cuello de comunicación.
- El pliegue umbilical medial y las arterias umbilicales obliteradas pueden simular estructuras tubulares en la vecindad.
Por modalidad
- TC
- Define la localización, la extensión, la comunicación con la vejiga, las calcificaciones y los signos de malignidad en un solo estudio.
- US
- Primera técnica en el niño y en el paciente delgado: Muestra la estructura tubular o quística de la línea media sin radiación.
- RM
- Caracteriza el contenido mucinoso y valora la extensión local de las lesiones tumorales con buen contraste de partes blandas.
- RX
- La cistografía puede demostrar el trayecto y la comunicación con la vejiga, aunque hoy se emplea poco.
Protocolo
Tomografía abdominopélvica con contraste intravenoso en fase portal y fase excretora diferida cuando se busca demostrar la comunicación con la vejiga, con cortes finos y reconstrucciones sagitales que muestran con claridad el trayecto entre la cúpula vesical y el ombligo. En niños se comienza con ecografía de la línea media con vejiga en repleción y con estudio del ombligo. Ante sospecha de tumor se realiza resonancia y estudio de extensión, y se describen la infiltración de la pared vesical, la extensión a la pared abdominal y las adenopatías.
Clasificación
Las anomalías se agrupan en cuatro formas según el segmento que permanece permeable: Persistencia completa con fístula entre vejiga y ombligo, seno uracal abierto al ombligo, divertículo uracal abierto a la vejiga y quiste del uraco cerrado en ambos extremos. La forma condiciona la presentación clínica y el tratamiento, y todas comparten el riesgo, bajo pero real, de degeneración tumoral.
Errores frecuentes
- No reconocer la localización característica en la línea media prevesical y atribuir la lesión a la pared abdominal.
- Pasar por alto las calcificaciones, que deben hacer sospechar adenocarcinoma.
- Omitir la fase excretora cuando se busca demostrar comunicación con la vejiga.
- Confundir un divertículo uracal con un divertículo vesical común.
- No realizar reconstrucciones sagitales, que muestran mejor el trayecto completo.
Imagen
uraco vejiga quiste uracal linea media tomografia congenito