Tema de estudio

Qué estudio pedir y por qué

Sistema
General
Modalidad
Varias
Tipo
Protocolo

Las fortalezas y limitaciones de cada modalidad, y cómo se combinan en la práctica.

Radiografía simple

Es rápida, barata, disponible en cualquier sitio y de dosis baja. Sigue siendo el primer estudio en traumatismos óseos, en patología torácica y en el abdomen agudo inicial.

Su limitación es que superpone todas las estructuras en una imagen plana y tiene poco contraste entre partes blandas: Distingue bien aire, grasa, agua, hueso y metal, pero no diferencia entre sí los distintos órganos de densidad similar.

Tomografía computarizada

Elimina la superposición al obtener cortes, tiene excelente resolución espacial y es muy rápida, lo que la hace insustituible en la urgencia: Politraumatismo, sospecha de hemorragia cerebral, abdomen agudo, tromboembolia pulmonar.

Su gran inconveniente es la dosis de radiación, considerablemente mayor que la de una radiografía, lo que obliga a justificar cada estudio, especialmente en niños y jóvenes. El contraste yodado añade además el riesgo de reacciones adversas y precisa valorar la función renal.

Resonancia magnética

Ofrece el mejor contraste entre partes blandas de todas las modalidades y no emplea radiación ionizante. Es el estudio de elección en sistema nervioso central, médula espinal, articulaciones, partes blandas y pelvis.

A cambio es lenta, cara, menos disponible y exige que el paciente permanezca inmóvil en un espacio cerrado y ruidoso, lo que resulta difícil en niños, en pacientes claustrofóbicos o inestables. Además tiene contraindicaciones absolutas por el campo magnético: Determinados dispositivos implantados y cuerpos extraños metálicos, sobre todo intraoculares.

Ultrasonido

No usa radiación, es portátil, permite explorar en tiempo real y en movimiento, y posibilita guiar procedimientos como punciones y drenajes. Es la primera opción en abdomen, tiroides, partes blandas superficiales, vascular, obstetricia y ginecología, y en pediatría.

Su punto débil es que depende mucho de quien lo realiza y de las condiciones del paciente: El aire y el hueso bloquean el sonido, por lo que el gas intestinal o la obesidad pueden limitar seriamente el estudio.

Combinaciones habituales

En la práctica las modalidades no compiten, se complementan. Ante un traumatismo de rodilla se empieza con radiografía para descartar fractura y, si persiste la sospecha de lesión interna, se continúa con resonancia para meniscos y ligamentos.

En el dolor abdominal en el cuadrante superior derecho se empieza por ultrasonido, que es el mejor método para la vesícula; si se sospecha patología más compleja o una complicación, se pasa a tomografía.

En la sospecha de ictus, la tomografía simple inmediata descarta hemorragia y decide si el paciente puede recibir trombólisis, y la resonancia con difusión confirma y delimita el infarto con mucha mayor precisión.

Y una regla general que ahorra estudios innecesarios: En pacientes jóvenes, en embarazadas y en niños, siempre que exista una alternativa sin radiación que responda a la pregunta clínica, esa es la que debe elegirse.

Puntos clave

Consultar en el atlas completo